Los sentimientos ocultos de Romeo Santos expresados en una canción

Por Miguel Melenciano
Profundizar en los sentimientos de un artista resulta un tanto difícil, principalmente cuando es
sabido que los que batallan en este ambiente, duro y hostil, por exigencia del público que le sigue y asiste a sus fiestas o espectáculos, deben expresar  públicamente sentimiento de satisfacción y alegría, aún se esté reventando por dentro.
Este es un hecho cierto, el cual ha sido expuesto por diferentes personalidades, al ser cuestionados en los medios de comunicación.   
Revelaciones estas, que han conmovido las fibras más sensibles del corazón de los espectadores.   Se tienen los testimonios de artistas, que con su madre en un ataúd, un hijo o un familiar cercano enfermo, han tenido que subir al escenario a cumplir compromisos contractuales.
Hay que revestirse de valor, desdoblarse y hacer con su propio rostro una máscara, que  permita la interpretación del personaje que el público pago para ver, ya que a éste no le interesa, mínimamente, las cargas emocionales que arrastra su estrella.
Si queremos saber lo que siente  realmente un artista, debemos escucharlo de sus propios labios, o más que eso, por lo que escribe en sus canciones. Esto último,  sí en verdad deja plasmado sus reales emociones, porque lo que se escribe no se puede negar,  y más cuando uno mismo es el intérprete.
Un ejemplo vivo de estos reconcomios que anida en su interior un artista, es el afamado bachatero Romeo Santos, quien a pesar de no haber sufrido la pérdida de su madre, padre o familiar, si ha  recibido decepciones de aquellos a los que extendió una mano y, por mezquino, le fallaron. De ese que se disfrazó de "gran amigo, tan sincero, de su hermano traicionero que se vende por dinero”.
Romeo Santos ha permitido que afloren en una canción las cosas que más le han afectado emocionalmente, durante su exitosa carrera artística.  Sin tapujo, ha admitido la posibilidad que una novia le haya sido infiel y de que lo haya engañado, pero también ha negado que sea gay. Pero la envidia se dedica a desmentirlo.

Indudablemente, la canción “Si Yo Muero”, de su álbum Fórmula Vol. 2, demuestra que Romeo ha tenido que revestirse de valor y untarse de vaselina para que todo le resbale cuando sube a los escenarios, ya que su reputación ha sido producto de ese veneno. No es perfecto, pero en su closet no hay secretos. Quizá morirá sin tener un Grammy, pero a él le vale mierda. 
Aparentemente no lo soporta ni la Academia.  Sin embargo, a todos ellos los perdona, y a los romeístas los ama.