OCHO DE CADA DIEZ VENEZOLANOS "LE PREOCUPA MÁS LA ECONOMÍA QUE LA POLÍTICA"

EFE
Caracas
Resultado de imagen para venezuelaEntre 7 y 8 de cada 10 venezolanos evalúa negativamente la situación económica y política del país y culpa de ello al presidente Nicolás Maduro, según sondeos de las encuestadoras Hinterlaces y D
atanalisis cuyos resultados generales fueron revelados hoy.

Oscar Schémel, presidente de Hinterlaces, dijo en una entrevista dominical en la emisora Televen de Caracas que "siete de cada diez venezolanos cree que el país va por mal camino y siete de cada diez tiene una valoración regular a mala de la gestión presidencial".

Además, añadió, a ocho de cada diez venezolanos "le preocupa más la economía que la política" y por primera vez apuntan a los problemas económicos como la principal causa de sus preocupaciones, en especial el desabastecimiento de alimentos y otros productos de consumo masivo y su encarecimiento cuando por fin los consiguen.

Hinterlaces consultó a 1.200 adultos de todo el país entre el 29 de enero y el 5 de febrero y su estudio presenta un nivel de confianza de 95 % y un margen de error máximo de 2,7 %.

La seguridad ciudadana, que aparecía en las encuestas en el primer lugar de la preocupación de los habitantes de Venezuela, país que tiene a su capital y a varias otras ciudades entre las más violentas del mundo, aparece ahora en este sondeo relegada a un segundo lugar de las preocupaciones ciudadanas.
Existe "una indudable debilidad (del Gobierno de Maduro) como consecuencia del descontento por el desabastecimiento, la inflación y eso evidentemente va a tener un impacto en las próximas elecciones parlamentarias", advirtió el experto.

Venezuela debe renovar este año la totalidad de las curules de su Parlamento, pero la autoridad electoral aún no fija una fecha precisa para unos comicios que Maduro confía le permitirán renovar la mayoría afín a su gestión.

"El adversario del Gobierno en las próximas elecciones no es la oposición, es el voto castigo, el voto neurótico (...); el segmento que está creciendo significativamente es el de los llamados 'Ni-ni', que no respaldan ni al Gobierno ni a la oposición", dijo sin más precisiones estadísticas sobre ello.
Recordó que en su encuesta anterior, de noviembre pasado, el partido de Maduro figuró con un apoyo del 36 por ciento, el doble contabilizado entonces a favor de la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que aglutina a una treintena de partidos.

"Este 18 por ciento de respaldo (a la MUD) en un momento de polarización seguramente crecerá", añadió el encuestador.

El Gobierno, pese a sus "debilidades demostradas en los niveles de popularidad y respaldo", agregó, tiene la "extraordinaria oportunidad" de remontar el actual escenario, "entre otras cosas porque no tiene adversario".
"La oposición carece de respaldo popular, de una oferta que convoque, movilice y entusiasme a la mayoría", y su sector más radical ha logrado consolidar la percepción de que "ya es necesario un cambio y no lo plantean electoralmente" sino a través de una estrategia "subversiva, insurreccional", opinó Schémel.

El cambio "lo están planteando fuera de los cauces electorales y constitucionales y ahí la gran amenaza" a la democracia, pese a que "la oposición puede ser exitosa electoralmente", aunque ello "como consecuencia de los desaciertos y errores" del Gobierno, añadió.

El candidato de la oposición en las dos últimas elecciones presidenciales, Henrique Capriles, publicó hoy a su vez en su página web los resultados de una encuesta de Datanalisis efectuada entre el 27 de enero y el 7 de febrero de este año.

"Maduro ha mostrado respeto" por Datanalisis y los números de su última encuesta son "reveladores", apuntó en caprilesnoticias.com.

Un 85,6 % evalúa de manera negativa la situación del país. Un 51,3 % de quienes dicen apoyar a Maduro considera que la situación del país es negativa y un 72,7 % evalúa de manera negativa la gestión del gobernante. "Es decir, 73 de cada 100 venezolanos considera que la gestión de Nicolás Maduro es negativa", remarcó Capriles.