La bachata y sus nuevos colores

Santo Domingo -. Es mucho lo que ha crecido sonoramente la bachata. Es un ejercicio fácil de determinar. Tomar un radio y escuchar a José Manuel Calderón, Leonardo Paniagua y Luis Segura y luego colocar a Luis Vargas, Anthony Santos, Raulín Rodríguez, permite descubrir un cambio.

Años más tarde llegó Juan Luis Guerra con su “Bachata Rosa”, y el sonido de esta música de cachivache y car-wash se eleva, es lo que entiende el productor musical y arreglista Pachy Carrasco. Años más tarde el grupo Aventura revoluciona todo, con una propuesta moderna a la que se unió Prince Royce gracias al trabajo del músico y pr
oductor Sergio George.

¿Ha evolucionado la bachata? se le preguntó a Joel Henríquez, director de Supra 101.7 FM y su respuesta fue un sí de inmediato.

“Ha evolucionado en todo el sentido de la palabra, en el sonido y su estructura musical y una muestra de que ha sido positivo es que la bachata ha podido calar en la juventud”, sostiene el radiodifusor.

Plantea que el género que hoy representan internacionalmente intérpretes como Romeo y Prince Royce ha calado en mercados tan importantes como el colombiano “donde se conocía la música dominicana por el merengue”, lo que indica que el fenómeno ha cambiado, que la bachata dejó de ser un ritmo consumido sólo en el país.

Reconoce el aporte que hizo Juan Luis Guerra y su álbum Bachata Rosa a nivel de sonido y letras al género de amargue.

Considera que el grupo Aventura ha sido una buena influencia para muchos otros intérpretes que han venido después. Sin embargo, el productor musical Pachy Carrasco, quien trabaja en su primer proyecto de bachata con el joven artista Diego Ferrani, entiende que la verdadera dimensión al género se la dio el productor musical Sergio George con Prince Royce a nivel de arreglos y sonido limpio y con calidad.

Cree que para que la música siga creciendo hay que seguir experimentando y es lo que ha tratado de plasmar en este joven bachatero que tiene en la radio el tema “Sálvame”, cuyos arreglos y producción trabajó.

“Si no se experimenta en la música, cansa; y es lo que hay que evitar, en esos experimentos es que han surgido ritmos como el reguetón”, sostiene Carrasco, que ha quedado muy interesado en seguir haciendo otros trabajos para la bachata.

El maestro Dioni Fernández tiene a su cargo un estudio donde trabaja, además del merengue, muchos otros ritmos, entre ellos la bachata.

Plantea que la suerte de la bachata es que aparecieron grupos como Aventura, con carisma para gustarle a la gente, lo que según él no ha sido posible con el merengue.

Defiende la renovación en término de sonido en el merengue, pero no ha surtido tanto efecto porque según el maestro no ha encontrado jóvenes intérpretes como Romeo en la bachata que ha impactado en la juventud.

“En el merengue se han hecho innovaciones pero no han tenido tanta repercusión como en la bachata”, recordó el caso de Chino y Nacho o Tony Dize que le dieron otro color al género criollo.

“Yo sostengo que la propuesta hay que sustentarla en figuras que puedan hacer empatía con los jóvenes, eso no ha sucedido con el merengue”.

Hay muchas propuestas de merengue por jóvenes pero no trascienden. Se siente que la bachata se le fue adelante, por mucho, al merengue. 
(Fuente: listindiario.com)